Una cosa es ser desordenado y otra un cerdo sin una mínima higiene de especio vital. Una cosa es que sepas que hay alguna tarea que a él no le gusta especialmente y la hagas y otra que estés todo el día limpiando su pocilga.
Me gustaría decirte que es una fase, que cambiará (¿cuántos años tiene?) y que el amor todo lo puede, pero no. Si en tres meses no has conseguido que entienda que para convivir hay que tener higiene, que no se come donde se caga y que las tareas de la casa no se hacen solas sino que es un 50%-50%, difícilmente veo mejoras. Al final te cansarás y acabarás frustrada y amargada.
Dale un ultimátum con fecha para que se ponga a hacer tareas básicas (fregar, pasar una escoba, limpiar el baño, bajar la basura). Si acepta, ten paciencia al principio, pero no cedas en el nivel de exigencia. Si no acepta o se pone en modo «eres una loca de la limpieza», dale puerta. Triste, pero es así.