Yo me tiré casi un año trabajando de noches (noche sí, noche no, y cada 2 meses y medio, una semana libre) y fue la peor experiencia laboral de mi vida. No por el trabajo en sí, es cierto que me dedicaba a leer y a hacer cursos porque de noche la carga asistencial era mucho menor… Pero me afecto tanto a ritmos circadianos: dejé de dormir bien de día y de noche, siempre con sueño o con insomnio, siempre con hambre, o iba estreñidisima o tenía diarrea… Bueno, era un cuadro.
La mejor decisión que tomé, fue dejarlo. Y a día de hoy que todavía me tocan hacer unas 4-5 noches al mes, las odio y me recupero fatal de ellas.
Piensa en tu salud, que va primero. Aunque por probar no pierdes nada.