Pues si, por desgracia hay señoras a las que nadie puede pararle los pies, parece que todos le tuvieran miedo. Lo digo por experiencia porque mi suegra es igual, y ni su marido, ni su hijo ni nadie se han atrevido nunca a llevarle la contraria. Así que lo diga la señora, y los demás a callar! Es agotador…