La amistad con mi amigo fue evolucionando de «pagafantas» a amistad genuina, pero él se creyó que era el ombliguito del mundo y que iba a ser siempre su incondicional. Se dió con un canto en los dientes cuando no aprobé su relación por su trato despectivo y el mal viaje que su chica y él me habían dado, además se dió cuenta de que su chica era más o menos una psicópata posesiva. Todo mal. Pero lo que no voy a soportar, son todas estas situaciones que no me convienen en absoluto por lo mal que lo paso aguantando sus comentarios pasivos agresivos y demás broncas.