Estoy con Kalima. El problema no es saber la contraseña de tu pareja si no el por qué te la está pidiendo así de la nada y cómo reacciona a tu postura. Mi pareja tiene la contraseña de mi móvil, llevamos casi 20 años juntos y jamás me la pidió. Simplemente un día se la dije para mirar algo en mi móvil que el suyo lo tenía sin batería y cuando hemos cogido su móvil para mirar algo me la ha dicho. Nunca nos hemos mirado los móviles… Si se ha enfadado lo veo más como control que como confianza.