AnaSP tiene razón, no sabemos lo que gana el marido. Lo mismo puede permitirse prescindir de ese alquiler, ayudar al hermano, ahorrar un poco y aportar lo que toca en casa.
Entendería el enfado si por culpa de ese gasto, la autora tuviera que comerse sola la hipoteca, o privarse de vivir su vida, pero solo por no ahorrar para una hipotetica necesidad en el futuro…
Sí, el cuñado es un jeta, pero el marido esta demostrando ser buena persona (que de bueno tonto) y que hace lo que sea por su familia. No se puede el comparar el ayudar a otro ser humano con despilfarrar en hobbies o vicios… si el día de mañana tu tienes una necesidad seguro que también mueve cielo y tierra para ayudarte.