Una cosa es que tenga sus proyectos, sus metas y sus hobbies y otra que te tenga como el último mono y como su última opción. Y encima la egoísta eres tú, tócate las narices.
Lo primero, habla con él y dile como te sientes. Y la próxima vez que te vuelva a dejar plantada ni se te ocurra quedarte en su casa todo el finde aburrida como una seta, haz lo que te han dicho y te vas con amigas o donde sea, pero no dejes que te tome el pelo, porque eso es ya tomadura de pelo.