Qué bien que hayas conseguido librarte de ese bicho y comenzar una nueva vida lejos de él.
Cambiar de look es genial y da subidón, elegir otro nombre puede ser una forma (hasta divertida) de empezar de cero y reconstruirte. Pero que no sea por sentir que la Nara de siempre no es valiosa tal como es. Sería estupendo que hicieras terapia, es lo mejor que puedes hacer en esa situación, para estar feliz contigo misma y con tu presente y evitar repetir patrones en el futuro.
Si los cambios son por tu propia seguridad, necesitas más que un tinte y un mote, no dejes de llamar al 016 para que te asesoren, no estás sola!