Hay que partir de la base de que estar en pareja no tiene por qué ser una prioridad en la vida. Hay mujeres que sienten que si no son elegidas como interés romántico de un hombre han fracasado y por eso saltan de relación en relación. Y luego hay otras que le tienen pánico a la soledad.
No creo que se pueda generalizar. Depende del carácter, las experiencias vitales y el entorno que tenga cada persona.
Desde luego, una ruptura implica un duelo y lo último que suele apetecer es volver a coquetear. Dejar un tiempo prudencial ayuda a recolocar la vida anterior y aceptar la nueva. Pero también hay que hacer autocrítica y aprender de lo vivido. Una ruptura que no deja poso en la persona de nada vale.