A mis abuelos, el único que le puede hacer la razón es mi tío, porque si él les hace ver que es una tradición machista y que al igual que los tres serán cargo de ellos los tres merecen heredar partes iguales, ellos podrán replanteárselo. Pero si él no dice nada, ellos están contentos pensando que hicieron lo correcto. Por eso mi tía y de momento yo hemos dejado de hablarle.