Ve vais a decir de todo pero… si una persona tiene que abandonar su casa porque le abruman los conflictos que tiene con su pareja, esa relación tiene los días contados y quizá el problema no lo tiene únicamente la persona que se marcha, porque a marcharse lo que intenta hacer es que esa relación siga adelante no entrando a trapo para no acabar diciendo algo hiriente de lo que se pueda arrepentir.
O que simplemente quieras tener la satisfacción de que escuche todo lo que tengas que decir y el no quiere simplemente dártela.
En cualquier caso, no sólo no lo veo mal, sino que lo veo bastante práctico y es una manera de marcarle los límites a alguien.
Espero que si lo dejáis, esa persona encuentre a alguien de quien no tenga que huir en su propia casa en su día a día. Porque como comprenderás tampoco es lo más agradable tener que marcharte de tu casa.