Se nota que eres horrenda en la «gestión de crisis familares», por ponerle nombre. Yo no te daré la majadería de «Entiendo que te chocase…» y tal. Tu marido no va lejos de eso, por lo que cuentas.
PRIVACIDAD Y TOCAR ANTES DE ENTRAR, por el amor de Dios. ¿Tú nunca tuviste tus ratos de calentoneo, tocarte y disfrutar algo de sexo con un chico, o quien entonces era tu novio y hoy es tu marido?
El error fue creer que tu «bebé» lo sigue siendo, en vez de pensar que los hijos no son eternos niños, que crecen y empiezan a vivir su vida y disfrutar su sexualidad e intimidad. Si tu hija no estaba chupándole el pito a ese chico, se iba a meter dedo, y seguro que también le armabas tremendo, innecesario y patético escándalo digno de telenovela barata.
Yo no soy de las que les importa eso de «No me digas cómo criar a mi hija», porque el como lo hiciste tú con esa reacción fue fatal. Pobre de ella, con una madre que se escandalizó y demonizó su disfrute íntimo como si cometió un crimen.
Padres y madres, hablen con sus hijos sin satanizarles el sexo, apoyándolos. Harán su vida y ustedes no siempre estarán ahí para guiarlos. No sean como ésta madre que poco más y le partía un palo de escoba por la cabeza cual familia cerrada vintage de los años 50 o antes.
No digo que dejes que ella ande siendo un desastre de promiscua, pero de ahí a que le causes un trauma (no sé si pasó, pero sé que es posible) es otra cosa.
Por cosas así, no sorprende que luego los hijos pierden confianza (si es que había) y los padres ni se enteran de lo que hacen. Lo mejor siempre es ser compinche creando ese puente, claro sin dejar el rol y autoridad de progenitores.
En fin, entren al siglo XXI y dejen ya el escándalo payasesco ante cosas sexuales.