A mí me parece mal. Si no le quieres pasar los apuntes, pues se lo dices: oye, mira, que tú no coges apuntes y no te voy a pasar más los míos. Fin.
No atreverte a decirle que no y darle una puñalada por la espalda pasándole apuntes con contenido incorrecto está feo. Eso sin contar el sinsentido que es es estar harta de hacer un trabajo por otra persona y acabar teniendo que hacer dos versiones distintas de apuntes, la versión mala y la buena.