La maternidad implica que nos preocupemos, pero lo que cuentas es una preocupación excesiva y miedos irracionales. Una ceja más alta que la otra no implica un problema grave, poner todos los días el termómetro sin motivo tampoco es sano. Tener otro hijo sería aumentar tu preocupación x1000, porque el problema no es que eo niño enferme, sino cómo tú estás percibiendo la situación. Como ya te han dicho por aquí, deberías consultar con algún profesional de la salud mental, sobre todo porque esta situación tiene que estar desgastándote mucho y esos miedos tan irracionales pueden acabar pasando también a tu hijo. Un abrazo muy grande!!