Lo veo complicado, la verdad. Para mí es fundamental tener unos hábitos muy similares y eso también incluye los viajes y la forma de hacerlos.
El miedo al avión tendría que tratarlo en terapia. Es algo serio, y no basta con subirse y ya está. Pero tendría que querer él, obviamente.
En cuanto a los otros viajes, yo tampoco comprendo no tener interés en visitar otros lugares, mi pareja y yo no paramos, pero es evidente que algunas personas entienden las vacaciones de esa manera, estando todo el día tirados.
Tienes la opción de viajar con amigas, pero supongo que no es eso lo que quieres.