Buenos días a todos. Me gustaría contaros una situación que me está empezando a atormentar bastante. Durante los primeros años de relación no le di importancia, pero últimamente me está pesando mucho.
Llevo cuatro años con mi pareja, y lo cierto es que no hemos hecho demasiados viajes. Como mucho, vamos a la playa en coche, y siempre a destinos cercanos, porque a él no le gusta conducir largas distancias y yo todavía no tengo carnet de conducir.
El problema es que, aunque le gusta estar en la playa, una vez llegamos al destino no le apetece moverse para conocer otros lugares del pueblo o la ciudad. Prefiere quedarse en el mismo sitio, sin hacer excursiones ni visitas, simplemente pasando los días en la playa o en la piscina, bebiendo mojitos y descansando.
A esto se suma que tiene un miedo enorme a volar. Solo ha subido una vez a un avión, y fue porque su padre prácticamente le obligó. Desde entonces asegura que no volverá a coger un avión en su vida, porque le da muchísimo miedo.
Al principio no le daba demasiada importancia, ya que en otros aspectos de la relación estamos bien. Pero con el tiempo he empezado a tener más ganas de viajar, de conocer otros países y de moverme más cuando salimos de vacaciones. Me aburre estar siempre en el mismo sitio, y me encantaría poder hacer algún viaje en avión con él, aunque lo veo prácticamente imposible.
No sé qué hacer. No consigo llegar a ningún acuerdo, porque cada vez que saco el tema me dice que no le comprendo y que ese miedo no lo puede superar. Y yo no sé si lo mejor sería dejar la relación y no seguir perdiendo el tiempo, o aceptar algo que realmente no quiero aceptar.
Me gustaría saber vuestra opinión.
Muchas gracias por leerme.
