Una amiga mía se encontró con el mismo panorama cuando yo me casé. Y la pobre, que no se quería perder ninguna de las dos bodas, se organizó de modo que vino a mi ceremonia e incluso se desplazó después al restaurante para los aperitivos/fotos… y después se fue para la otra boda y allí comió y disfrutó de la fiesta…
Claro que coincidía que no eran demasiado lejos y se podía desplazar en coche..