A mí me pasó algo parecido con un rollete dominicano. Me escribió doce años después y quería verme. Le dije que me alegraba saber de el y que podíamos quedar a tomar algo, vernos y le presentaba a mi marido y a mí hija. El tono cambió de repente y fue sincero: quería ver si podías ayudarme a entrar a España pero si te has casado…nada.