Es injusto que haya niños que mueren de hambre y otros podamos comer hasta hartarnos, es injusto que haya familias viviendo una guerra y otras tan felices viéndola solo por la tele, es injusto que unos nazcan con una discapacidad y otros tan sanos, pero puestos a comparar nunca miramos eso, claro.
Mi boda la pagamos mi marido y yo, una cosa sencilla con los más cercanos. El mismo día se casó un «grande de España», por todo lo alto. Ellos no duraron casados ni dos años, nosotros llevamos más de veinte.
Si el año que viene tu amiga tiene un cáncer, la envidiarás también?. Cada uno vive con las cartas que le tocan y puede jugarlas mejor o peor, nada está garantizado. No sirve de nada compararse con otro.