Los primeros seis meses en una relación es pura miel y dulzura, a partir de ahí ya empiezan a verse como realmente son y si tienen afinidades y objetivos comunes, lo ideal es después del año a tres años y tú estás más presionada por tener hijos que crees que es la persona indicada, no te equivoques y deja que el chico oposite y ese tiempo sea para conocerse más. Estás desesperada.