Hola, Yo soy madre y soy hija, es decir, en esta historia ocuparía teoricamente el lugar de tu hija y lo que te aconasejo es que no des consejos que nadie ha pedido. SI ella no te pide consejo, no se lo des. Si la ves desbordada, es el peor momento para darle consejo. Si ella acaba de decir que sí a alguna petición, no vengas tú a aconsejar que diga que no porque ya ha dicho que sí. Si ella dice blanco, deja que sea blanco y si ella dice negro, que sea negro. Son sus hijos, son sus problemas. Son sus decisiones y son sus errores. Ella es la que tiene que cometer sus errores, según su propio criterio, y tú tienes que dejar que los cometa, acompañando pero sin meterte.
Por lo demás, estoy de acuerdo con Mati. En tu casa son tus reglas. En tu casa se hace una cosa de comer, y los niños deben saberlo. Los niños son muy listos y saben que dependiendo de en qué casa estén se pueden comportar de una manera o de otra, y no te van a querer menos porque te hagas respetar. Al contrario, creo yo.