Da lo mismo si eres hombre o mujer. Cuestionas el valor de una persona por el sexo. Divertirse con tu cuerpo y con el de los demás no tiene nada de malo, siempre que las cartas estén encima de la mesa.
Para mí, el valor de una pareja lo marcan sus principios (es imprescindible que sea buena persona, leal y tenga una ideología compatible con la mía), su cultura (que me suponga un reto intelectual, necesito poder hablar de los temas que me interesan), sus inquietudes, que se cuide, que me parezca atractivo, que conectemos en la cama y que tengamos unos objetivos vitales similares. No tiene menos valor porque se acueste conmigo en la primera cita o al mes. Yo sé lo que valgo y no me conformo con menos.
Ese tipo de hombres que se consideran «de alto valor» no son mi tipo ni de lejos. Si me encontrara con uno en un momento de enajenación mental transitoria y me dejara por vivir mi sexualidad libremente, tengo claro que sería una bala esquivada. Ojalá el sexo hubiera valido la pena, por lo menos, porque me da que tampoco son los mejores amantes.
Lo que mencionas de engañar a una persona para tener sexo no es honesto. Es relevante para su presente dependiendo de las circunstancias: de su edad en aquel momento, de las veces que lo haya hecho y de si está arrepentido. También depende de tus principios si es relevante para ti.
Si llevas dos años y medio con él también tienes que tener en cuenta otros factores, como cómo os conocisteis, cómo se porta contigo y con la gente que lo rodea, cómo es…, y ya depende de ti si vale la pena como persona aparte de lo que has descubierto de su pasado.