Ya sabes a quien no tienes que volver a contarle nunca nada más… esa será tu mayor venganza, decirle «no te lo cuento que lo cascas» durante la próxima década.
Por lo demás, ódiala un poquito en la intimidad de tu casa, si quieres hazle una llamadita para decirle que ya le vale lo bocachancla que es, y luego sigue con tu vida.
Al final que el viaje sea sorpresa o no, no cambia el disfrute ni lo que vais a hacer allí.