Chica, para nada es tu culpa, y tampoco la de él! A veces nos pensamos que son de hierro, pero la simple palabra «gatillazo» ya estigmatiza mucho. ¿A qué chica no le ha pasado que aunque estés muy predispuesta te cuesta ponerte en situación, lubricar o tener un orgasmo, aunque el chico en cuestión te ponga a mil? Y mientras más lo piensas, peor es porque te pones más nerviosa y se vuelve un círculo vicioso. Los tíos son iguales y no hay que darle ninguna importancia, al contrario, son cosas naturales del cuerpo humano y hay que quitarles presión. Si os apetece volved a intentarlo, pero con tranquilidad, sin nervios y con toda la comprensión que puedas tener.