Por supuesto, léelo. Es una menor de edad, es tu hija y tú eres su madre. Tienes todo el derecho y casi diría que la obligación. A partir de ahí tendrás que tener un cuidado extremo en que ella no sepa que lo has leído. No porque como madre hayas hecho nada erróneo, sino por cuidar la relación entre vosotras.