Es una oportunidad fantástica para que le enseñes que no puede hacer lo que le de la gana, que las normas están para cumplirlas y que puede expresar su entusiasmo con Halloween en otro momento y lugar más adecuado que el colegio. Se disfraza por la tarde, en su tiempo libre, que para eso está.
¿O es que si a tu te da pro celebrar la feria de Sevilla porque te encanta, te pasas una semana vestida de flamenca en el trabajo?