Pues nada de parto pero una visita a urgencias sola solísima (por que como ya había dicho toda nuestra gente es de fuera, y aquí un par de compañeros de faena pero aún no hemos hecho amigos como tal) por una amenaza de trombo en una pierna, así que bueno… Ya pasó. Un poco asustada, él arrepentido por las esquinas y bueno… Poco a poco. Los amigos no entendían por qué tenía que irse corriendo «si total, está atendida en el hospital»
Vamos, que de película de serie B