Te entiendo.
Me ha pasado.
Y es peor la situación cuando vives con una persona desinhibida como, por ejemplo, mi pareja, que es capaz de anunciarlo, pasarse ahí media mañana y luego salir y comentarte la jugada.
Creo que lo tienes que hablar con él y decirle: mira, me pasa esto, déjame sola, vete a la otra punta de la casa (o mejor, date un paseo y vete a comprar churros para desayunar, si la casa es pequeña) y ya está. Pídele espacio y tiempo y te lo dará.