En nuestra boda invitamos prácticamente solo a personas muy queridas, pero somos muy afortunados y sumaban 100 personas, tengo un par de primos carnales que no me caen muy bien, pero sus padres sí y no quise hacerles el feo, porque no es ningún conflicto personal, es que son muy muy especialitos y te hacen sentir incomoda, así que los invitamos, pero con cierta preocupación por mi parte y si te digo la verdad, ni me enteré de qué estaban más allá de darles 2 besos, había tanta gente querida y yo estaba tan contenta que ni me fije en ellos ni en sus movidas, yo estuve a lo mio, con amigos, con mis padres, con mis tíos y con ellos solo la cortesía de saludar.
Hacer lo que queráis, porque no es obligatorio invitar a alguien en las circunstancias que cuentas, pero a no ser que esa tía sea de liarla mucho si la invitas luego no tienes porque hacerle ningún caso ni tiene porqué amargarte el día, que la gente estará allí para arroparos a vosotros.
Un abrazo y enhorabuena