Añado el que puede ser el punto de vista de tu novio, por si te sirve para ponerte en su lugar:
– Él aporta un piso para vuestra vida en común, y por supuesto no se le ocurre cobrarte alquiler.
– Tú decides hacer una inversión que no te puedes permitir, por tu cuenta y riesgo, y por eso te quedas tan pelada que no puedes ni pagar tu propia comida y luz. Ojo, que no hablamos de un alquiler, sino de algo tan básico como pagar la comida que te comes.
– Como consecuencia de esto, te toca poner fin a la convivencia; es decir, has sacrificado la convivencia con tu novio por tener un piso de obra nueva (supongo que los habría más baratos).
– La única salida que le das a tu novio, tras este lío que ha sido tu decisión y en tu propio beneficio, es que él te mantenga: no sólo aporta el piso en que vivís, sino que además tiene que pagar tu comida, tu luz, absolutamente todo. Vamos, que indirectamente sería él quien estaría financiando tu piso.
Espero que te ayude a entender su punto de vista y por qué se puede entender que tu decisión ha sido egoísta y que has elegido cargarte la convivencia. Mi consejo sigue siendo que os sentéis a hablar tranquilamente. Suerte.