He conocido a gente de todo tipo.
Aquellos que nonsoportan la idea de compartir la comida de su plato, que para eso cada uno puede pedir lo que quiera.
Y aquellos a los que les encanta meter la cuchara en todos los platos y no les importa que los demás prueben lo suyo.
No hay una opoción buena y una mala. Cada uno es como es, y supongo que tembién influye cómo nos han educado.
Yo soy del segundo tipo. Soy feliz pidiendo los platos al centro y probandolo todo. Por suerte mi pareja es como yo. Nos encanta probar cosas y disfrutamos así.
Lo de no ser capaz de prestar un rotulador me parece que te hace sufrir de más.
Un rotulador es solo un rotulador.
Qué le puede pasar si lo prestas? Que se rompa? Cuál es la probabilidad real de que se rompa? Y qué pasaría si se rompiera?
Para mí no sería grave que se rompiera y me hace más feliz que le sea útil a mi pareja que guardarlo para que no se rompa.
Y soy una perdona cuidadosa al extremo.
Mis juguetes, a pesar de haber sido muy usados, también están intactos.