He sido profesora y es muy preocupante él ascenso de este tipo de discurso xenófobo en los jóvenes. Las redes ayudan a extenderlo porque es cómodo creer eslóganes («los extranjeros solo roban y cobran paguitas»).
A la autora le diría que seguramente él chico tendrá un discurso de boquilla por la deseabilidad social (o sea, lo que es aceptable decir), pero habrá sido educado de manera tradicional y eso sale. Es lo que ha mamado desde niño («los hombres no hacen tareas de mujeres»). Lo que define a las personas es lo que hacen, no lo que dicen. Y no parece que tenga intención de cambiar.
Independientemente de que seas rumana, plantéate si deseas un compañero así en tu vida.