Ay no, no caería en eso, quizá sí algún día tienes opción tirar de refranero. En una charla de que bien te veo, ya ves al final la suerte de la fea el guapo la desea. Felizmente casada, con dos hijas estupendas y guapas, al final me fue bien. No hace falta ser obvia para decir lo mismo, un zasca velado.