Quieres que haga su trabajo como tiene que hacerlo, corrigiéndote los ejercicios, pero no quieres decírselo directamente a él? O lo dejas estar y te fijas en cómo corrige a otras personas o tendrás que cambiar de gimnasio.
De todas formas, esperar que se reparta la atención exactamente por igual, es mucho esperar. Por variadas razones. Para empezar, quizá, porque no la demandas, porque te cortas. No sé, tengo tú edad y no soy ninguna vieja llorona.