Yo me crié los primeros años de vida en un pueblito, después nos mudamos a la ciudad por el trabajo de mis padres. Desde el punto de vista del niño es la vida más feliz que hay, y eso que yo solo jugaba con mi hermano. En la adolescencia iba veranos enteros y si, nos moviamos a la capital de la comarca para salir, pero íbamos con los vecinos del pueblo. Alli hay confianza entre vecinos y mucha union en ese sentido. Desde el punto de vista del adulto seguro que era algo más complicado, pero no menos difícil que vivir en la ciudad. Se que algún día volveré, aunque no sea a vivir porque he echado raíces en otro sitio, si a pasar temporadas largas.