A todas nos apetece, de vez en cuando, darle una patada a todo y empezar una nueva vida. Y «en fechas tan señaladas» la tentación de «año nuevo, vida nueva» está ahí más presente que nunca. El problema es que, cuando le damos una patada a todo, luego nos damos cuenta de que, junto a las cosas malas, también mandamos a la porra las buenas.
Te largas a vivir a otro sitio y a los dos días no sabes qué vas a echar de menos… pero seguro que muchas cosas.
Escapar no es la solución, pero lo parece.
Céntrate, respira hondo, trata de solucionar o, al menos, de sobrellevar los problemas que tienes delante, y piensa también en todo lo bueno que te está ofreciendo la vida que llevas.