Es bastante frecuente llevar un detalle: un collar, una pulsera… o quizás algo del vestido, pero si no te sientes bien llevando todo el vestido, piensa que tu madre hubiera querido para ti que te sintieras bien con el vestido que tú elijas, no con el suyo.
Las decisiones que tomamos con quince años y con el dolor ahí reciente no tienen por qué ser buenas.