Mujer, pero no te lo tomes tan a la tremenda. Que ella no lo hizo bien? Pues no, se equivocó con su forma de intentar relajarse antes del discurso. Que luego te ha pedido disculpas y seguro que se siente fatal? pues sí. En tu mano está seguir tomándotelo como una tragedia irreparable o dejarlo en una «anécdota» de la que siempre os acordareis.