No tengo ninguna zapatilla de menos de 100 euros y, al contrario de lo que dice Neo, algunos pares tienen años y siguen impecables. Varios pares de Hoff, por ejemplo. Y llevo calzado bueno desde niña, así durase sólo un verano.
La cuestión no es lo que cuesten las zapatillas, la cuestión es que un tío, su padre, se gasta su dinero en sus caprichos y racanea con su hijo. Todo lo contrario de lo que ha hecho siempre la maravilla de padre que tengo.