Para mi manera de ver no es un tema de fijar una edad sino de que hay que avanzar hacia la independencia económica. Si haces una carrera y luego una oposición, a lo mejor aún dependes de tus padres con 27. Si has dejado de estudiar en el bachillerato, con 27 no tiene sentido que sigas chupando del bote.
Es duro pero debéis cortarle los gastos «gordos»: planes de pasar por ahí los fines de semana, vacaciones con amigas, festivales, pedidos de ropa… El ser humano es así, si está cómodo no hace cambios, debe ver que necesita trabajar para mantener cierto nivel de vida.
La gestión puede ser complicada porque si siempre le habéis dado todo, ahora va a entenderlo como «cortarle el grifo» pero aunque ahora sea una gestión difícil, a la larga será mejor.