No es solo controlar la comida, es CONTROLAR, esa es la palabra peligrosa. Tú te puedes comer los polvorones que te apetezcan porque la única persona a la que le tienes que dar explicaciones al respecto eres tú misma. Si muestra comportamientos controladores tan claros, mal asunto, porque me da que no va a parar en la comida.
Te cuento algo. Ayer, mi marido y yo nos comimos más de media bandeja de dulces navideños viendo una serie. Nos apetecía, el nene ya se había dormido, estábamos a gusto y hoy cero remordimientos porque, evidentemente, no lo haremos todos los días. Ninguno le controlaba al otro si comía 5 o 50. Así que, como consejo, quédate con quien te ayude a acabar con la bandeja en una noche tonta, no con el que te insinúe de forma pasivo-agresiva que vas a acabar las fiestas como un tonel.