Para empezar, aclaro que soy mujer. Y está es mi opinión.
Aquí hay dos debates, la prostitución y la infidelidad.
La prostitución. Como todo, hay diversas opiniones. La mia es que mientras no obliguen, cada uno que haga lo que quiera, porque hay prostitutas obligadas y las hay por convicción. La gente se rasga las vestiduras porque haya prostitutas y se consuma porque explota y denigra a la mujer (por supuesto totalmente en contra) pero luego vistes con ropa hecha por niños, mujeres también explotadas y no pasa nada.
Dos, la infidelidad. Para mí hay dos tipos la continuada y la puntual.
La primera implica sentimientos y denota que la relación lleva tiempo mal y con carencias.
La segunda, puede ser un bache en la relación, un problema puntual o el detonante para mejorar.
En cualquier caso, si la persona afectada quiere ser perdonada tiene que trabajar muchísimo la confianza, saber por qué ha hecho lo que ha hecho y sobre todo hablarlo, mucho, con su pareja.
Mi marido y yo llevábamos 1 año casados pero nuestro matrimonio iba de mal en peor, nuestra relación estaba a punto de romperse, no sabíamos por dónde seguir porque ninguno era capaz de reconocer sus errores. Por circunstancias, una noche que estábamos el, su mejor amigo y yo en mi casa, mi marido se fue a la cama y yo folle con su mejor amigo. Al día siguiente se lo conté. Tardo un tiempo en procesarlo. Hubo altibajos. Pero nos hizo profundizar en lo que había pasado y el por qué. Nos dimos cuenta que eso, nos hizo más fuertes. Yo trabajé mucho la confianza hacia él y el me perdonó. A día de hoy gracias a eso estamos mejor que nunca y lo hablamos sin ningún tipo de problema y sin rencores. Eso si, la relación con su amigo terminó, más por él mismo que por nosotros.
Con esto, lo que vengo a decirle a la autora es que tiene que analizar desde abajo, ver si el comportamiento de su marido tiene una justificación para ella, aunque no haya sido el mejor camino. Y ver si es capaz de perdonar, sin rencor, porque lo que tiene es mucho mejor de lo que puede perder. Todos comeremos errores pero todos tenemos la oportunidad de ser perdonados si aprendemos de ellos.