Por partes:
Si, has sido una exagerada. Tomar unas cervezas antes de ir a un sitio, no es haber un botellón, por lo menos lo que entendemos por botellón.
Estás a tiempo de recular y no cagarla. Y te lo dice una que sufrió una madre como tú. Nunca pude contarle nada a mi madre xq todo eran broncas y castigos por hacer las mismas cosas que hacían mis compañeros y gente de mi edad. Por lo visto todo el resto del mundo y de madres estaban equivocadas.
Nunca le pude contar nada, xq eran risas o castigos, así que deje de prácticamente hablarle de nada referente a mi.
A día de hoy, con 41 años y mi vida resuelta, aún hay muchas cosas que no me cuento xq se que no me va a entender, o lo cuento cuando ya ha pasado.
Y mi madre era joven y una persona que salía de fiesta y se divertía, por eso nunca entendí sus reacciones conmigo.
Pero por miedo a castigos, o no darle la razón o el gusto de ver cómo se reía, llegué a hacer cosas como quedarme sola 1 o 2 horas de fiesta (o sentada en el portal) para no llegar a casa de la hora, pues me había costado meses de broncas ampliar el horario de salir. Caminar durante 2:horas por carretera por perder el único bus que nos bajaba de la discoteca y no poder llamarles para que me fueran a buscar, xq yo no podía estar ahí y si llamaba eran igual 3 meses de castigo. Y muchas más cosas.
Todos hemos sido jóvenes. Tanto me reprimieron que luego salía jueves, viernes, sábado y domingo. Pero aún así, ni fumo, ni prácticamente bebo, he estudiado y tengo mi vida.
Así que mi consejo es que pienses en tus 16 años, en lo que sentías respecto a tu madre y recapacites. Puedes si no en este plan te quedarás sin la confianza de tu hija y puede que hasta sin amigas si también vas a tener broncas con ellas.