Espera espera, ya cuando lees «Cuando establecimos las bases de nuestra relación, concretamos que ninguno tendría amigos del otro sexo porque así lo decidimos» ya sabes que todo está mal. La base de vuestra relación se basa en la desconfianza, es un sin sentido.
Nadie puede prohibir a nadie tener amigos sean del sexo que sea, ni siquiera usando el eufemismo de que lo habéis decidido entre los dos.
Todo mal. Si no confías en él déjale.
Tu próxima relación debe empezar desde un punto sano, basado en la confianza y la comunicación. Sin prohibiciones absurdas.
Si te queren ser infiel lo serán, aunque los encierres en una jaula.