Puede ser tacaño, puede ser olvidadizo, puede ser un dejado para las cosas, y probablemente es todo a la vez y además el típico niño de mamá que jamás se le ha pasado por la cabeza que las cosas de la casa no se pagan solas porque en su casa lo criaron en la ignorancia.
Es muy cansino que cada vez que haya que pagar algo tengáis que echar la cuenta. Lo más fácil y creo que lo más habitual es lo que te han dicho más arriba: cuenta conjunta, metéis una cantidad fija al mes los dos, dos tarjetas, todo lo común se paga con las tarjetas, y así además queda registrado en la tarjeta qué se compra. Más sencillo, imposible. Y nunca más se habla de que «me debes tu parte de la luz».