Que pases de él. No le digas que «le has descubierto». Cuando vuelva llorando dile que ya ha pasado el suficiente tiempo, que ya no quieres tener tanto contacto. Que le vaya bien. No le debes nada y no te tiene por qué cargar a ti con la responsabilidad de cómo se siente. Mejor aún, si te vuelve a decir que está mal, dile que tú no eres psicóloga, que vaya a uno.