A ver, que yo no le obligué a coger el Hotel ni a nada y el plan era de los dos. En nuestra mente pensábamos que podíamos hacer todo a la vez y efectivamente no se equivocamos al pensar que eso sería así, lo que pasa que Josy controle porque tenía muchas ganas de lo que venía después y a él se le fue de las manos. Efectivamente, no hay que crucificarle, elegimos mal el día, pero el mal rato lo pasé igual