Como educadora, no te la aconsejo todavía. Hasta los 7-8 años no madura la amígdala cerebral, por lo que los efectos de las pantallas son más nocivos en los niños. Ten en cuenta que la empresa va a diseñar juegos porque quiere vender más unidades, no porque esos juegos tengan un valor pedagógico real.
A partir de 10 años ya me parece más adecuado. Con supervisión y límite de tiempo, claro. Creo que él que quiere la Play es tu marido…
Un detalle: crecí sin internet, empecé a jugar a videojuegos a los 14 y no tengo ningún trauma…