Pues a mí, a mis 36 años, también me arece como a tu hija.
Quien regala un viaje para sí misma/o y otra persona, en realidad se está autorregalando y acaba con el regalo que le ha hecho el otro más el viaje.
Si le querías regalar un viaje, que hubiera sido para ella y para el acompañante que ella quisiera, lo contrario es un regalo para ti misma.
A mí también me mosquearía, la verdad.
No estoy a favor de comprar móviles carísimos a adolescentes (de hecho el iPhone no me lo compraría ni para mí), pero eso no quita que menuda mierda de regalo para tu hija. Admite que era otro regalo para ti.