No digas nada.
No es tu vida, y tú no eres la «justiciera» que tienes que ir por el mundo poniendo orden en la vida de los demás.
Si lo dices, ¿qué vas a conseguir? Sí, romper un matrimonio y una hija con padres separados. Tu hermano seguirá ligando por ahí con más libertad todavía y tu cuñada pues vete a saber, un disgusto enorme y después puede que rehaga su vida, o no.
Aunque suene duro decirlo, aunque la mujer esté engañada: quizás es feliz, quizás piensa que tu hermano la quiere, quizás aunque tu hermano sea un cabrón la tiene contenta, y la niña es feliz también. Si lo cuentas, ¿qué pasará? Ella un disgusto, la niña un disgusto, tu hermano seguirá con la amante. Y lo peor de todo: si ella le perdonó una vez probablemente le perdonará otra y, ¿qué se habrá ganado con sacarlo a la luz? Nada de nada, ella se habrá llevado otra herida, la niña un trauma, y el cabrón de tu hermano seguirá ligando por ahí.
No te metas y deja que todo el mundo siga con su vida.